Hoy toca traeros el relato corto basado en el personaje que habíamos creado en el anterior proyecto de Adictos a La Lectura. Si aun no conocéis el gupo, no podéis dejar de visitarlo y así unirse;D
Si no conocéis a mi personaje, AQUI podéis hacerlo.
Como de costumbre, me quedo corta con tan solo tres hojas (jajaja), así que, he echo lo posible por dar a conocer al Marshal sarcástico y solitario, Joe Goodsight, pero no he podido extenderlo todo lo que quería.
Espero que disfrutéis de él, y no os olvidéis que en el Blog del grupo podeís acceder para así ver los enlaces de los demás participantes.
A leer, soñar, disfrutar, y comentar que os ha parecido... alimentáis mi alma con vuestros comentarios...
Joe
“—Buenos días, Harrington. Un lunes de lo mas movidito en la ciudad más prometedora de todo Maine. Os dejo esta canción, que seguro os animará la mañana a los madrugadores...”
—Si, nada como vomitar por las mañanas para subir los ánimos... —con un manotazo, el Marshal apagó el radio despertado.
Se estiró en la cama, un movimiento que aprovechó para alcanzar la pistola bajo su almohada. Cerró los ojos unos segundos más, apoyando el metal frío contra la frente. Sin lugar a dudas aliviaba algo de la reseca.
“—...I will always love you...”
—Oh Dios... ¿que podría ser peor que escuchar la Withyney Wouston y tener resaca? ¡Malditos paletos! —despedregó en cuanto la radio volvió a encenderse.
“Un segundo aviso por si no te levantas nunca es demasiado”; al menos eso había pensado cuando programó el aparato. Ahora maldecía el haber tirado las malditas instrucciones, y al locutor de la radio local, que, de no ser por el censo de la ciudad era de tan solo 882 personas, (y eso llamaría demasiado la atención), estaría encantado en convertilo en 881. Bueno, 880, el que pinchaba los discos en la radio tampoco se salvaría.
Se sentó en la cama repasando la noche anterior. Recordaba poco, lo justo. No solía beber, nunca estando de servicio, así que para un día libre que tenía, que mejor que una partida de poker y...
—¡Será cabrón! —casi al unísono, oyó el claxon de su propio coche.
Se dirigió directamente a la ducha. Si, necesitaba agua fría en la cabeza. Oyó como se abría la puerta, y salió entonces a recibir a su, ¿como decirlo?... compañero y “ex-mejor” amigo.
—Buenos días. ¿Una hermosa mañana verdad? Nada como el aire matutino en la cara a 120 por horas con el descapotable. Las curvas, el sol... ¡Hum! Todo un lujo.
—¿Sabes que el coche sigue siendo mio, verdad? —contestó a su compañero mientras preparaba la cafetera.
—De eso nada. Ha sido juego limpio, apuestas sobre la mesa, nada ilegal. No me culpes por creerte tan bueno como para apostar tu coche..
—“MI” coche, no era una apuesta. Te lo dije cuando solo quedábamos los dos en las mesa, y sabías que tendrías que traerme a casa.
—Si no sabes beber, amigo. ¡No lo hagas cerca de mi! —su compañero se levantó, y dándole una palmadita en la espalda se dirigió al armario. Felix no bebía, nunca. Así que salir con él, las pocas veces que salía, le otorgaba algo mas que compañía, también un chófer.
Terminó de vestirse, con el poco cuidado de siempre, un rito durante el cual su verdadera preocupación era su arma y el paquete de cigarrillos.
Salió pisando enfurecido, mientras su compañero se reía por lo bajo a sus espaldas. Una vez en la calle, con una sola mirada bastó para que Felix entendiera que no bromeaba al decir que era “su” coche, y le entregara así las llaves.
Joe se subió, arrancando mientras una vez más miraba con fiereza a Felix, quien olvidándose del humor tan particular de su compañero por las mañanas, estuvo a punto de encender la radio.
—Deberías de tomártelo con buen humor. Es un pueblo pequeño, es normal que la radio no sea nada...
—No, si me lo tomo con calma. El que esté viviendo en culo del mundo, duchándome con agua fría cada noche, cenando todos los días en el bar del casposo Jack acompañado de mi compañero que no es capaz de callarse, es el sueño de mi vida echo realidad —contestó sin apartar la mirada de la carretera.
—Hoy estas particularmente... no sé...
—¿Supremo? ¿Maravilloso? ¿Guapo quizás?
—Yo iba a decir a gilipollas, pero si con eso te conformas.
—También te quiero, Felix. Y el que te comas dulces a escondidas no significa que tu diabetes no lo sabrá. “El coma por azúcar lo sabe todo.” —finalizó mientras limpiaba con un pañuelo el cambio de marchas manchado en azúcar glasé.
—Buenos días, señores —les saludó el jefe del departamento.
—Llegas tarde hoy, señor —ya sentándose en su escritorio, Joe “saludaba” a su jefe, Carl Wilson, que llegaba como de costumbre a los pocos segundos que los demás hubiesen entrado. Estaban seguros que les esperaba fuera, solo eso explicaría los 2 minutos exactos que tardaba en hacer acto de presencia.
—Buenos días, Goodsight. Quizás quieras explicarme que haces aquí.
—Bueno, si insistes... llego, me siento, enciendo el ordenador, miro una cuantas webs pornos ahora que conseguí acceder después de haber saltado el corta fuegos de seguridad, me tomo el café, miro las piernas de tu secretaría, que dígase de paso, dale las gracias por las minifaldas que se pone últimamente. Me siento como en Atracción Fatal —miró de soslayo a su compañero, que detrás del periódico aguantaba las carcajadas.
—Si, ya veo que te encuentras mejor.
—Nunca he estado mal —haciéndose con el cenicero, encendió un cigarrillo mientras observaba a la pelirroja muchacha sonrojarse ante su pícara mirada, mientras esa se levantaba y se arreglaba la falda—. Que pena que no sea morena.
—Joe, no me hagas perder la poca paciencia que tengo hoy —su jefe interrumpiéndole, se puso delante de la mesa, tapando con ello la “vista” de su ayudante mientras hacia las fotocopias.
—Nooo... si ahora tendrá que agacharse a por el papel —dijo intentando mirar detrás de su jefe—. ¿Los pusiste debajo del todo verdad? —le preguntó a su compañero con una sonrisa de satisfacción al ver como el rostro de su regordete jefe iba cobrando rubor ante su sarcasmo. Le encantaba como después de casi 8 años seguía perdiendo la paciencia tan fácil, y al final, acababa tartamudeando mientras repetía una y otra vez, “Goodsight, cualquier día de estos...”
Se echó a reír cuando su compañero se ocultó tras la pantalla de su ordenador, y le sorprendió el golpe de la mano de Carl sobre su escritorio.
—Eso es nuevo —dijo ante la reacción de su jefe.
—Hoy no podrás conmigo, Goodsight. Así que saca tu culo de aquí y vete a la consulta de la Dra. Forrest si no quieres que venga ella aquí.
—No necesito un loquero. Y tu, necesitas unos cuantos donuts. Se te vé bajo de azúcar. ¿Siempre tuviste este color tan “rosa”?
—Irás, o te suspenderé por una semana —habló tajante Carl, mientras se miraba con discreción al cristal de la ventana, intentando ver si realmente estaba tan colorado. Si, Joe tenía el “don” de tocarle los cojones como no lo hacía nadie más.
—Vamos, Carl... Señor —se corrigió ante la mirada fiera de este—. Todos estábamos allí, así que todo el departamento debería de ir a la maldita consulta —se levantó caminado directamente hacia la cafetera, siendo seguido por los pasos pesados y rápidos de su jefe.
—Todos estábamos allí, pero era tu testigo. Tu caso, tu testigo, el mismo que murió en tus brazos después de que recibiera un balazo por ti. Así que, deja de hacerte el machote, y vete a ver a la siquiatra.
—Bueno, si me lo pides así —con una sonrisa burlona, Joe se tragó el café, mientras recorriendo en su mesa sus llaves y móvil, se dirigía a la puerta.
—Buena suerte, Joe —su compañero se despidió en tono divertido.
—Nos vemos esta noche en donde Jack´s, y no te olvides avisar a tu madre para que no se preocupe por ti, y que llame a alguien para que le ponga los enemas —riendo para sus adentro Joe se marchó hacia su coche.
Encendió la radio, y mientras oía la “novedad” musical del momento, nada más nada menos que Lady Gaga cantando Poker Face, intentaba apartar de su mente el rostro del chico que había muerto por su culpa. Si, su culpa. Podría haber sido más precavido, tendría que haberse dado cuenta de que los obreros que habían en la carretera eran en realidad una emboscado. Tenía que haberlo sabido. Al menos eso es lo que pensaba, y por ello se culpaba aun que no lo admitiera.
—Marc Jacobs. Me imagino que no es su verdadero nombre, Agente Marshal.
—Si se lo imagina no veo porque me mira como si esperara mi contestación a ello —mirando con burla a la médica, Joe se acomodaba en el diván.
—Lo decía porque sé eres un Marshal, con lo cual su verdadera identidad no la conoceré y...
—No sabía que tenía que venir para que me explicaras mi propio trabajo, Dra... ¿como dijiste que te llamabas?
—Dra. Forrest, Melisa Forrest. Y no, no has venido para que le diga como hacer su trabajo, sino, porque al parecer, algo no fue demasiado bien en una de tus misiones.
—Si con “no ir demasiado bien”, te refieres a que mi testigo murió, tienes razón.
—¿Siempre lo has hecho? ¿Utilizar el sarcasmo como medio de defensa? ¿O es algo que has adquirido últimamente?
—No, siempre fue así de atractivo. Las buenas costumbres no se pierden, se nace con ellas.
—Así que un testigo murió. ¿Y como te sientes al respecto?
Joe la miraba intentando ver algún vestigio de que pudiese estar molesta con él. Pero no lo había.
—¿Como me siento? Ahora mismo mi cabeza esta a punto de estallar, mi boca me sabe a estropajo, y me muero por un cigarrillo. ¿Tienes un cenicero?
—Aquí no se puede fumar —contestó con aire serio la siquiatra.
—El tabaco alivia la tensión. Como medico que trata con gente tan “tensa”, deberías de saberlo.
—¿Estás tenso?
—¿Tienes tetas? —la mujer le miró al fin con desconcierto—. Lo digo porque si vamos a estar hablando de obviedades, me ahorro los preámbulos.
—Estoy aquí para ayudarte, Marc —Joe no se acostumbraba a que le llamasen por otro nombre. Eso era lo único que realmente le molestaba de su trabajo—. Solo quiero ayudarte.
—Mi padre no abusó de mi de pequeño, nunca estado enamorado de mi madre, no me mal interpretes, es una mujer guapa, pero las relaciones incestuosas nunca han sido lo mío. No me pusieron apodos raros en el colegio, no me masturbaba con fotos de tíos... puedo seguir toda la tarde si quieres.
—Tu superior ya me había avisado sobre tu particular sentido del humor...
—No intentaba ser gracioso. Pero me alegra hacerte feliz —Joe miró entonces al escritorio de la medica, en donde un gran porta fotos plateado enmarcaba a esta abrazada con un hombre. Por un instante la envidió. Él nunca había tenido algo así, y puede que dijera que no, pero se sentía solo, siempre lo hacía.
—Bueno, iremos poco a poco —dijo esta sacándolo de su ensimismamiento—. La semana que viene hablaremos más. Hasta entonces podrás plantearte el echo de que tienes que colaborar.
—Me halagas el que creas que tendremos una segunda “cita” —con ironía entonó el énfasis—. Pero ya he tenido suficiente terapia para el resto de mi vida. Así que podrías ahorrártelo diciendo a mis jefes que estoy igual de cuerdo que siempre.
—Nos vemos la semana que viene, Marshal —la medica se levantó y apartándose despacio se sentó tras su escritorio. Joe dejó vagar sus ojos por un instante, y una vez más el sentimiento de envidia le invadió, aun que ahora iba directamente dirigido al que parecía ser su pareja, el hombre en la foto. La Doctora era realmente hermosa; las gafas doradas de marco fino tapaba unos ojos negros como la noche, y su rostro de rasgos delicados, labios finos y nariz respingona, se veía compensado con las cuervas de su cuerpo menudo y delicado, y la melena caoba recorrida en un arreglado moño.
—Estoy bien. Y no necesito ayuda —dijo dirigiéndose a la puerta.
—¿Desde cuando duermes con el arma bajo la almohada? —se detuvo ante la pregunta de la medica, y girándose despacio, se encontró con las negras retinas mirándole con escrutinio.
—Todos los polis lo hacen —contestó sin dejar de sonreír.
—Si, ¿pero cuantos de ellos no ponen en seguro en la pistola?
Joe no contestó. Saludando con la cabeza por fin alcanzó la puerta.
—Hasta la semana que viene —repitió la doctora con la voz melodiosa y serena,
—No me gustaría dejar a una mujer esperándome. Cuenta con ello —salió tan rápido de allí que no vio siquiera quienes estaban en la sala de espera.
Cuando quiso darse cuenta ya estaba en su piso, sentando en la mesa de la cocina con un vaso lleno de whisky y un cigarrillo encendido y casi consumido en el cenicero.
—No necesito ayuda —dijo para si mismo, y desechando el alcohol que había en el vaso al fregadero, contestó el móvil que empezó a vibrar en su bolsillo.
—Goodsight, nos traen un Testigo Urgente. Te necesitamos aquí.
Contestando con un “en seguida”, Joe dio la ultima calada que quedaba, y enfundando su arma y sus demonios, se dispuso a hacer lo único que le hacía olvidar y ser capaz de ignorar todo lo que le atormentaba el alma y el corazón.
“Hasta la semana que viene.”; recordó la voz de la doctora. Si, puede que volviera a ir. No estaba seguro si le ayudaría en algo, pero talvez había llegado el momento de intentarlo.
Fin
Espero que lo hayáis disfrutado;D
Kisses...



29 Marcados...:
Bueno querida Karol, soy la primer en comentar tu maravilloso relato, que por otra parte no era de extrañar que te saliera tan, tan..... Magnifico (como siempre). Veo y me imagino que te costó "resumirte" ¿no?, me ha costado hasta mi el conseguirlo, je,je. doble esfuerzo pues.
He echado en falta a mi malo malisssimo, pero espero que este sea el prologo de una nueva historia. Un besote gordo.
A mí también me ha gustado mucho.
genial tenía de todo pero amo ese lado romantico tuyo me ha encantado
Muy bueno, Karol, como era de esperarse :-)
A mí me dio la impresión de que fuera una parte de un capítulo (una segunda parte, más bien) o un extracto de un cuento largo.
Besos!
Muchachaaaa que te has pasado 2 páginas del tope XD me lo vas a tener que recortar para meterlo en el recopilatorio!!! ayayayay, si es que te gusta mucho escribir y cuando tepones no paras XD
que bueno te quedó!!! de adonde sacan el tiempo para escribir tan buenos relatos???
me gustó mucho mucho Karol. su forma de ser, me encanta!!!
besote suigue!!!!
Hola Karol
Bueno tu Marshal ha pasado por un trauma, pero me da a mi que la psicóloga se lo va a arreglar todo, todo, jeje. Me ha gustado mucho. Cuando quieras ponemos a tu marshal y a mi ranger a trabajar en un caso juntos.
Me gustó ese humor irónico de tu chico, y jeje, me hizo gracia lo de la secretaría, aunque seguro que ella estaría más que incomoda.
Un beso
Hola =) Veo que tienes mucha actividad por el blog, que bien! Yo no puedo participar, tengo muchisimas cosas encima.... De todas formas, estare visitando y leyendo lo que escribes tu y tus seguidores!
Un beso!
la verdad es que poco a poco cuando leo los relatos se me olvidan los problemas y me meto de lleno¡¡¡con todo¡besos
Muy bien escrito Karol. El relato tiene un estilo muy caracteristico de literatura policiaca, el humor, el sarcasmo, el personaje duro. Te felicito.
Karol querida, tienes premio!!:D
besote
Me gusto mucho el relato, espero leer mas pronto.
Por cierto hay unos premios esperando por ti en mi blog, ojala te gusten.
http://ellibrerodetetsuhana.blogspot.com/2010/10/un-concurso-mas-y-mas-premios.html
Saludos.
Maldita sea, todo el puto dia intentando terminarme el capitulo y si no era mi hijo, era mi marido , el trabajo el telefono y yo que se cuantas cosas mas, es que una no puede leer tranquila, ajajajaj
Ok ya descargue adrenalina, ajajajja
no me gusta leerte con prisas, asi que lo volvi a empezar ahora si mas relajada
Me encanto este Joe, es tan... no se, atrayente, ese sarcasmo me hace reir y al tiempo me da mucha pena
Pero me gusta, ya me le imagino con algun tatuaje ostentoso y un pircin en la ceja, musculoso y con cara de pocos amigos y siempre una barba de tres o cuatro dias adornandole la cara, ajajajajaj
Vale, me pase, las descripciones de tus personajes son tuyas, ajajajaj pero no me hagas caso y punto, ajajajaj un beso mi reina que te quiero hasta el punto de que hasta duele, y es que ya no podria vivir sin ti
TKM mi vida, mi Karol
Irene
Tienes un gran don para la escritura
nunca me canso de leer tus relatos, son hermosos y profundos, sigue haciendolos :)
Gracias por comentarme
Besos!!!
Tqmmm
ZAYAS: Gracias mi querida;D Te echaba de menos, y me llenas el corazon de alegría con tus palabrasas;D
Amaya F: Me alegra tenerte aquí mi querida Amaya, y saber que disfrutas de mis letras;D
Citu: Gracias mi Citu... eres un sol;D
Me alegra que lo disfrutes;D
Maga: Gracias mi Maga;D Pues si, quedó algo así, por lo que dije. Me costó expresarlo todo en tan pocas páginas (bueno, muchas, pero para mi pocas jajaja);D
ME alegra que lo disfrutes;D
Laura S.B: jajajja, ya te decía yo, jaja;D Pero no me he pasado demasiado, dijiste 3 hojas, y el mío tiene 3 y 4 líneas, jajaj;D Gracias querida;D
Nenina: ME alegra saber que lo has disfrutado;D Gracias querida;D
Iris: Pues si, ojalá la siquiatra le "ayude" un poco;D Y como dijiste, tenemos que unir a nuestro machotes mal humorados y sexis, pero YA;D
GRacias por tus palabras querida;D
Schatten: Gracias querida;D La verdad es que me ilusiona cada día más ver como se unem más y más personas a la lectura;D
Espero "verte" a menudo por aquí;D
Soycazadora: Me alegra saber que disfrutas, querida Cazadora;D Es todo un honor y placerte el tenerte aqui;D
Kisses
Nut: Gracias querida;D todo un honor tales palabras de tu parte;D Me alegra tenerte aqui;D
Nenina: Gracias querida Nenita, eres un sol;D
Tetsu Hana: Bienvenida al Blog;D Me alegra tenerte presente, y saber que además, disfrutas mis letras;D
GRacias por los premios, son hermosisimos...
kisses...
irene: Jajaja, mi Irene es la mejor;D
Lo de los tautaje, te aseguro que tendrá más de uno, así que... hum, preparate;D
Gracias por tu presencia, palabras, amistad, cariño... que nunca me cansaré de decirte cuanto te quiero;D
Samantha: mUchas gracias querida Samy;D Un placer tenerte aqui;D
kisses
Jajajaja, aunque un poco largo, me he reído mucho, desde luego lo que más me ha gustado es la caracterización del personaje, es genial ;)
Karol!!! Es fenomenal!!! Me ha encantado Joe, Marc o como quiera que lo llamen. Qué tío, que humor!!!
Espero que haya más de esta historia porque me ha gustado muchísimo.
Y está escrito de maravilla, como todo lo que cuelgas!!
Besotes
esta genial me ha gustado mucho el personaje,, ohh si me rei y me relaje con la experiencia...
sigue escribiendo,
un abrazo
es un gran personaje, aunque si yo llego a ser la secretaria le suelto un sopapo, por muy tío duro que sea... XD
esa doctora tiene posibilidades de ablandar su corazoncito
Genial, Karol.
Me ha parecido un muy buen relato, pero se me asemeja más al prólogo de una historia larga. Ojalá puedas continuar y convertirlo en un nuevo proyecto.
¡Besos y cuídate!
Lana: Gracias querida Lana:D
Si quedó algo largo, pero, en límite de las 3 hojas propuestas, jaja;D
Gracias por tus palabras;D
Kyra: Gracias mi Kyra;D Es un honor saber que te has divertido y disfrtuado. Te aseguro que habrá mucho más de Joe, Marc, o como sea, jajaja;D
Florcita: Gracias querida. Me alegra mucho saber que os echo pasar un buen rato;D
kisses
Deby: Gracias mi Deby;D
Me alegra que os haya gustado tanto Joe. Y la doctora... hum, eso aun se verá;D
Esther : Muchas gracias Esther. Eso espero. Estoy trabajando en Joe, y quien sabe.... kisses:D
Karol!!
Me ha encantado tu relato. Y la conversación con la psiquiatra de lo mejorcito..
Un besito!
congratulations!!
Muchas gracias querida Met;D
Kisses...
Muchas gracias por escribir esto, era increíblemente informativo y me dijo que una tonelada
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